Primera Colonización
de Los Sunchales
Constituida la unidad nacional bajo un régimen federal,
con Urquiza en la presidencia y con Crespo en la gobernación
de Santa Fe, los campos comenzaron a poblarse de inmigrantes,
venidos de todas partes del mundo a habitar nuestra tierra y
hacerla producir.
En 1867, el gobernador Nicasio Oroño comenzó su
programa de colonización en Los Sunchales. Se aumentaron
las leguas, que de cuatro al comienzo, se pasó a veinte
leguas, que debían mensurarse.
La mensura se encargó al agrimensor Ing. Cayetano Livi,
las leguas abarcaban casi los límites de la colonia actual.
El fuerte fue ubicado en el centro. Además se tenía
que tener en cuenta el terreno cedido a la empresa del Ferrocarril
Central Argentino.
En Los Sunchales existían los derechos de los habitantes
de poseer tierras gratuitas, por el tiempo que estaban, por
ser descendientes de los primeros pobladores o familias de blandengues.
Los nuevos colonos debían construir una habitación,
tipo rancho o de material, un pozo, plantar frutales, labrar
la tierra y tener un corral de postas. Al no cumplirse con estos
requisitos, perdían el derecho de posesión perpetua
de la tierra. Las semillas, los arados, los bueyes y algunas
herramientas, las debía proveer el Estado.
El 21 de octubre de 1867, se aprobó oficialmente la primer
traza de la colonia Los Sunchales.
El gobernador Oroño designó para Los Sunchales
un Juez de Paz, Alejandro Lefebre, luego lo sustituyó
Eduardo Mayeu o Mahieu. Comenzaron así las gestiones
para poblar la colonia. En un primer momento, se trataron de
tramitar algunos agricultores para la nueva colonia en La Esperanza,
centro de mayor concentración de inmigrantes.
El 15 de enero de 1867, los primeros colonos llegaron a Los
Sunchales, tierra de promesas, de pan, cedida gratuitamente
por el Estado y con derecho a posesión perpetua.
A pesar de la buena disposición de Oroño por atender
las necesidades de la colonia, la demora del expediente de la
fundación del pueblo y la colonia, atrasaba el envío
de los abastecimientos rurales. Los colonos, aburridos por la
ociosidad y disgustados por la pérdida de tiempo, amenazaban
con irse.
Hacia mediados de 1867, eran veinte los colonos establecidos
en Los Sunchales, beneficiados por el Estado, sin contar los
que trabajaban por sus propios medios.
Sin embargo, los constantes pedidos de herramientas, implementos
y semillas, por parte de los Jueces de Paz a la provincia, no
eran atendidos. Esto demostraba que las cosas en la colonia
no marchaban muy bien, y tampoco en el gobierno, ya que Oroño
tuvo que renunciar tras un levantamiento de la oposición.
Desorganizado el gobierno, se desorganizó la primera
colonización de Los Sunchales.
Se supone que los colonos tuvieron que huir a refugiarse en
La Esperanza o en otras colonias por un ataque de los indios,
o que frente al cúmulo de dificultades, decidieron ir
a otras tierras, dejando lo plantado y edificado.
La primera colonia organizada en Los Sunchales, por obra de
Oroño, se disolvió en noviembre de 1867.
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