| (Informe: Washington Varisco
- El Diario de Paraná) No debía
perder y no perdió. Debía ganarlo anoche
y ganó. Para salir campeón tenía
que ganarle a todos, como los jugadores siempre dicen,
y lo logró. Había que pasar por sobre el
otro candidato y lo consiguió. Tenía que
sobreponerse a lesiones duras, como la de Solanas y Muguruzza
y reaccionó estupendo. Debía imponer carácter
para sostener el talento arriba y lo puso. Por todo eso,
Sionista merecía consagrarse campeón de
la Zona Norte y ascender al TNA. Y por todo eso, lo hizo
posible.
Fue un gran campeón, como lo fue las cuatro
veces seguidas que se impuso en el torneo local para
marcar una época en el básquet de Paraná
y anoche le puso la frutilla del postre, esa que no
conseguía desde hace un tiempo y ahora la puede
saborear con ganas. Supo salir adelante revirtiendo
sus propios errores y ese trabajo duro se sumó
a sus innegables condiciones para lograr un objetivo
a largo plazo que llegó en el mejor momento.
Ahora, empieza otra historia.
UN PARTIDO BIEN TRABAJADO. El cuarto
y finalmente decisivo encuentro de la serie, Sionista
supo manejarlo con autoridad y si se le hubiera escapado
sólo hubiera sido porque Unión dejó
en claro que también es un gran equipo y que
si ellos hubieran sido los campeones tampoco le hubiera
quedado mal a esta historia. Pero el final de la película
dijo que el bueno era «Sioni» y que él
se quedaba con la chica y los aplausos. Anoche arrancó
súper concentrado en un encuentro similar al
anterior, pero mucho más rápido y preciso.
Defensa dura, robos sucesivos, corridas a tiempo y juego
interior determinante fueron el común denominador
del local en el primer cuarto, sustentado en la gran
labor de Salvador Bahler y agresivas penetraciones del
perímetro.
Del otro lado se paró un Unión que si
bien no encontró el gol en el comienzo, tras
un minuto avisó que no iba a dormirse. Y el gran
despertador fue Ramiro Díaz Cuello, que perforó
redes desde afuera para que la cosa fuera pareja en
el electrónico. Llegó luego el segundo
cuarto, donde Sionista hizo un buen trabajo de equipo.
Repartió su goleo en varias manos, aparecieron
Bahler, Monella y Solanas. Justo la entrada del «Male»
vino bien porque Demarchi metió a Corrotto para
marcarlo en lugar de Díaz Cuello, que amenazó
con ser otra vez un dolor de cabeza, ya que «Sioni»
se cerraba, ayudaba abajo y descuidaba el cara a cara
con el alero.
Luego, todos y cada uno de los goles locales se enfrentaron
a los goles de Vicens. René fue el arma de la
visita y no encontró marca firme que lo detuviera.
Por eso estuvo en juego Unión, por su pivote,
aunque una pequeña luz consiguió el dueño
de casa en el cierre del primer tiempo gracias a un
Monella que no iba a parar de crecer y a un Melchiore
que también indicaba el camino con sus efectivas
intentonas hacia adentro.
NO LO QUEBRÓ Y SUFRIÓ.
En el tercer cuarto, si bien Sionista fue el dominador
e inclinó el trámite para adueñarse
del partido, no supo liquidarlo en el momento que pudo
hacerlo. Entonces Unión aceptó la tregua
y se puso en juego para llegar a un epílogo de
números cerrados y con final abierto. Erró
un par de triples la visita y «Sioni» trabajó
bien en la estacionada para sacar una ventaja que llegó
a ser de 7 puntos, que se achicó por los goles
de Díaz Cuello y se estiró apenas en el
cierre merced a las corajeadas de Daniel Ruhl, que jugó
una gran serie en el poste bajo junto a Monella y Bahler,
hombres que suplieron con mucho laburo la ausencia de
Muguruzza.
Así llegó el cuarto final. Con una presión
buena en defensa del local, que robó casi cuatro
pelotas consecutivas para anotar y tener margen de error.
Justo ese que aprovechó Unión para arrimar
en la única laguna del local en todo el partido.
Sí, asustó porque fue justo en el cierre.
Un triplde Righetti y una jugada de tres puntos de Forlín
le dieron el liderazo 65 a 64 a Unión con 4'
por jugar. Pero entonces apareció la defensa
dura y un Monella determinante, hombre clave en estos
momentos resolutivos. Clavó un par de bolas importantes
y no falló desde la línea, al igual que
su conprovinciano Melchiore, con una jugada clave para
sacar 5 puntos a 32'' del cierre. Y entonces el tablero
no dudó más, sumó más el
local y la consagración llegó desde la
línea de libres con «Pipi» Vesco
infalible.
CON SENTIMIENTO. El telón regaló
emoción, como suele suceder en estos casos. Con
las lágrimas de Melchiore y las de Muguruzza,
las de Solanas y las de Svetliza. Con el abrazo interminable
de Vesco con su familia. Con el vamos, vamos los viejos
por el clan de los 31 de «Pipi» Vesco, «Male»
Solanas, el «Flaco» Ruhl y Monella. Con
la red en el hombro y la espuma por el aire. Con una
ronda de amigos que también son jugadores, con
una ronda de jugadores que también son amigos.
Por eso ganaron. Por eso soñaron. Por eso ascendieron.
EL MEJOR REGALO, ¡QUE LO CUMPLAS FELIZ!
Javier Ceci festejó hasta el cansancio arriba
de uno de los tableros y se quedó con una de
las redes. Espuma, cánticos, abrazos y hasta
lágrimas coronaron la celebración de un
día especial para Sionista y para el santafesino,
porque ayer fue su día de cumpleaños.
¿Qué le regalaron?: un ascenso y una vuelta
olímpica.
Final con Mami
En la Conferencia Sur, el que se adjudicó el
título, fue Olimpia Mami de Venado Tuerto (equipo
dirigido por Víctor Daitch), que consiguió
el pase al TNA al derrotar en la serie 3 a 1 a Pedro
Echagüe de Capital Federal, tras su victoria en
el cuarto juego de 75 a 61.
Ida y vuelta
Para definir el campeón de la Liga Nacional B
edición 2002-03 se jugará partido y revancha
los días 23 de mayo en Venado Tuerto y 25 en
Paraná. |