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El objetivo de los dirigidos por Jorge Demarchi para
pelear en lo más alto de la tabla de posiciones
y confirmar la chapa de candidato era hacerse fuertes
como locales, vaya si Unión lo ha logrado, en
sus dos compromisos en el polideportivo de la avenida
Belgrano destruyó a sus respectivos rivales.
En el debut de la temporada los albiverdes derrotaron
con mucha comodidad a Imperio Unido de Río Cuarto,
el viernes por la noche hicieron lo propio ante Alma
Juniors de Esperanza, equipo que se mantuvo en partido
hasta el segundo cuarto, de allí en adelante
todo fue de Unión que se quedó con un
contundente y necesario triunfo de 109 a 76.
Por como se desarrollo el primer tiempo todo hacía
prever que el juego iba a tener un cierre parejo pero...
los unionistas lo sentenciaron en el tercer cuarto,
parcial en donde obtuvieron 13 puntos de luz. En los
primeros 10' se observó un equipo algo apresurado
y ansioso por eso el elenco de Alejandro Rippstein se
mantuvo al acechó de los dirigidos por Jorge
Demarchi. Los lanzamientos externos efectivos de Gerardo
Corroto y la explosión de Diego Righetti con
sus habituales penetraciones fueron el sostén
ofensivo de Unión que en defensa, tal vez por
los apresuramientos en ataque, se desprotegía
y le permitía a los esperancinos mantenerse en
juego. El conjunto visitante realizaba una buena rotación
de balón y siempre encontraba a algún
jugador libre para convertir.
Parejo y con muchas imprecisiones, no lo digo yo, lo
dicen los números, los locales se imponían
16 a 14, pero no se equivoque, no se defendía
bien, los dos se apresuraban demasiado y cometían
varios errores. El desarrollo del juego fue similar
en el segundo parcial en donde algo más tranquilos
y pacientes los dos equipos se brindaron mucho más
al espectáculo. Gol a gol, tanto a tanto, no
había diferencias, era todo muy luchado, el partido
mejoró y las ofensivas de los equipos también.
La aparición desde el banco de Luciano Aiello
y Ramiro Díaz Cuello fue importante para este
Unión que más allá de lo luchado
que era el encuentro no abandonaba el liderazgo del
juego. Por su parte los esperancinos destruían
el cerrojo defensivo de Unión con el efectivo
aporte de Franco Calvelli y Rodrigo Bourquín,
el primero con lanzamientos de media distancia y el
segundo con sus movimientos debajo del cristal local.
Un robo y posterior triple de Diego Righetti desde ocho
metros le posibilitó a los locales llegar al
descanso con una pequeña ventaja, 39 a 36.
Todo era parejo y parecía que lo iba a ser hasta
los últimos minutos pero aparecieron los lanzamientos
externos de Unión. Todo el repertorio albiverde
se observó en el segundo tiempo, los de Demarchi
se soltaron y paulatinamente fueron sacando ventaja.
Con Righetti, Aiello y Díaz Cuello iluminados
desde el perímetro más lo que producían
Forlín, Allessandrovich, Gigena y Vicens debajo
de las tablas, los locales sacaron 13 puntos de luz
al cabo del tercer parcial, diferencia que se estiró
notoriamente en el último parcial en donde los
albiverdes practicaron una defensa presión toda
la cancha que le dio muy buenos dividendos ya que obtuvieron
una ventaja de 33 puntos, 109 a 76. Los esperancinos
se desconcentraron totalmente, perdieron la efectividad
del primer tiempo y además la defensa fue muy
endeble. Unión se reencontró con el triunfo
y ahora piensa en el clásico ante Atlético
de Rafaela.
Síntesis
Arbitros: Gerardo Capdevilla y Daniel Saravalli
Unión (16) (39) (67) 109: Horvath 2, Righetti
25, Corroto 9, Allesandrovich 16, Forlín 10 (FI)
Aiello 11, Vicens 10, Gigena 10, Díaz Cuello 16.
DT: Jorge Demarchi.
Alma Juniors (14) (36) (54) 76: Villa 10, Calvelli
19, Bogado 4, Bourquín 15, Faltoni 14 (FI) Blazicevich
0, Miranda 9, Eberarth 4. DT: Alejandro Rippstein.
La trastienda
Ramíro Díaz Cuello: "Ganamos
por más de treinta puntos de ventaja pero quien
haya visto el partido no hubiera creído que íbamos
a ganar tan fácil. En el entretiempo hicimos algunas
correcciones, ellos bajaron los brazos debido a nuestra
efectividad en el tercer cuarto y por eso se obtuvo esta
diferencia. Además en el segundo tiempo ajustamos
mucho más las marcas, nuestra defensa nos dio la
posibilidad de correr y conseguir puntos fáciles.
Cuando no pudimos contragolpear realizamos una muy buena
rotación de pelota y logramos una alta efectividad
por la soledad con la que pudimos lanzar al canasto".
"Nosotros sabemos que somos un equipo que tenemos
que defender mucho, sobre todo cuando jugamos de visitante
porque cuando se juega en casa uno defiende muy duro por
el apoyo que brinda la gente y porque para nosotros es
vital ganar como locales. De visitante tal vez defendemos
bien pero tenemos algunos errores que seguramente tendremos
que ir limando. Lamentablemente en Cañada de Gómez
no tuvimos una buena efectividad y por eso regresamos
con las manos vacías".
Fabían Horvath: "Se han dado dos
partidos de locales de la misma manera, ganado por una
diferencia muy abultada, lamentablemente no pudimos
repetir ese éxito cuando salimos fuera de casa
pero creo que el equipo está todavía en
camino de consolidarse. Si bien hoy conseguimos un resultado
abultado no tenemos que creer que somos Los Angeles
Lakers ni nada por el estilo porque siempre hay cosas
para corregir".
"Hoy ( por viernes) no tuvimos esa irregularidad
que demostramos en Cañada de Gómez en
donde estuvimos menos predispuestos que esta noche.
Quedo demostrado que cuando nos hacemos fuertes debajo
de nuestro tablero se nos abren los caminos porque tenemos
muchas vías de gol".
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